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lunes, 24 de junio de 2013

Orellana rules

Bueno chicos como decíamos, después del Ebro teníamos en mente bajar los días que nos quedaban de vacaciones al mítico embalse de Orellana, y probar suerte con los grandes lingotes de oro que pueblan sus aguas. Puede que fuera ya tarde para tener opción con los grandes ejemplares... pero teníamos que aprovechar que luego no hay tiempo para darnos estos homenajes. Charlando y viendo las opciones nos echaba para atrás el tema de los guardias y la gente, por lo que optamos por salir un domingo, en vez de el viernes, ya que ese mismo jueves llegamos de Zaragoza, sabíamos que perderíamos dos días, pero seguro que merecería la pena. Yo avise como siempre a mi primo y a mis amigos más cercanos. Fueron los hermanos Domínguez a los que les cuadraron las fechas y el plan. Una vez todo hablado y confirmado cambiamos los pellet por semillas y los boilies salados por lo dulce no sé porque, pero en la zona Extremadura las gusta el dulce, y no podían faltar los peach&mango,Tutti-Frutti , la Banana,Sbx... y por supuesto las míticas chufas. Antes de partir pase por casa con mi primo y me dijo que estaban saliendo peces por muchos sitios allí, pero que nada grande. Me comento que Vital tenía pensado en sacar al mercado cebos FROZEN, y que por suerte tenia 2kg del Banana Glm congelados, yo le dije déjamelos para que los pruebe allí. La verdad los boilies estaban frescos y desprendían un olor a gloria que daban muy buena espina, como luego comprobé. Llego el domingo y quedamos temprano con Pablo y Petete en un kilómetro de la carreta de Extremadura, pusimos rumbo a tierras de encinas y bellotas con ese gusanillo que a día de hoy solo me despierta lugares así. A nuestra llegada las cosas no estaban como pensamos, fuimos a una recula.... había gente todavía, fuimos a otra por una bajada muy mala y de nuevo más gente y otra y más gente, ya en las ultimas bajábamos Lau y yo solos para que no arriesgaran ellos el Ibiza por los caminos. Fue la última intentona ya nos íbamos a cambiar de zona cuando llegamos a una reculita que tenia buena pinta, había gente pero nos metimos más adentro y vimos un sitio tranquilo y los mas importante con actividad de peces, ya que a mi razón en estos mares interiores es imprescindible la localización y ver peces en tu zona, porque anteriormente vimos zonas en la que habríamos estado geniales ... sombra, playitas.... pero los peces no presentaban esa actividad, por suerte esta vez encontramos todo eso, aunque estuvimos algunas horas mareando por los caminos. Una vez allí pura rutina de nuevo; sondeo, cebado y montar equipos bajo un sol de justicia. Después de eso, nos sentamos a charlar, intercambiar sensaciones y hablar de pesca en general. La verdad no esperábamos picadas, pero parecía que esta primavera nos tocaba disfrutar, y no tardaron ni 3h en dar la cara. Fue en la cañas de Pablo, un macho de casi 11kg que cayó en la trampa que le tendió con el peach & mango. Nos quedamos absortos, 17h. de la tarde, casi 30º, acabamos de montar hacer ruido.... en fin, la pesca es impredecible y estas cosas te descolocan y te hacen pensar mucho. Vuelta la caña al agua y de nuevo a la espera. Que no tardo mucho, una de mis cañas marco una larga picada, el Banana Frozen corría pantano adentro en la boca de alguna de nuestras amigas. Es curioso la sensación que se siente en este lugar cada vez que agarras la caña en una picada, yo por lo menos siempre pienso será la buena?...pesa? ya me toca? es algo raro, quizá sean las ganas de poder coger en tus brazos un tarugo de estas emblemáticas aguas. Aunque aun no me tocaba... dio una lucha larga por las algas que eran muy abundantes por toda la recula pero la bascula se quedo en 12,5kg, quien nos iba a decir que sería la mayor pieza de las tres noches que estaríamos. Después de la captura optamos por cebar algo más y esperar la llegada de las horas nocturnas. Quién sabe si tener más suerte en cuanto al peso. Durante las horas nocturnas hubo 4 picadas más... Pablo saco una de 10kg de nuevo, un macho largo desovado, otra más pequeña y las otras dos las perdimos en las algas....una yo y otra Pablo. A la mañana siguiente hablando de lo que pasaba con los peces... empezamos a entender que teníamos difícil conseguir alguna carpa de tamaño. Durante el día la actividad fue nula, el calor que hizo, presagiaba tormenta a la tarde, y así fue... bochornazo
 que derivo en agua, aire y relámpagos al caer el día... quizás esto nos trajera mejor suerte... ?? La noche llego y con ellas las picadas, los hermanos Domínguez consiguieron sacar 2 peces y perdieron otros dos, uno de ellos Ptt , el cual nos contó que era buena, que el comportamiento al picar fue diferente a las demás sacadas pero con tan mala suerte que las piedras hicieron que la incógnita no quedara despejada. Yo solo tuve una picada que devolví al agua de inmediato por su tamaño, no llegaría a los 10kg. A la mañana siguiente volvimos hablar de que se estaba dando genial y que nos faltaba solo kilos en la bascula para culminar esta sesión. La esperanza es lo último que se pierde, pero viendo como estaba el percal, difícil estaba. Los hermanos tenían que volver a Madrid ese mismo día, por lo que la última noche, Lau y yo nos quedábamos solos, sería mejor? o no? ...nunca se sabe. A la caída de la tarde dejamos todo medio recogido, para partir por la mañana temprano ya que daban agua a partir de las 10a.m y no queríamos ir calados para casa. Sacamos las líneas una por una y esperamos en nuestro refugio, haber si pasaba el tormentón que teníamos de nuevo encima de nosotros. Antes de anochecer la primera carpa se arranca, clavo, pesa poco... lucha rápida y sin notar nada de peso, pero por asegurar tuve que meterme en el agua, le pase la caña a Lau, a punta de sacadera vi el pez, no llegaría ni a los 5Kg, cuando en ese momento se suelta... le dije tranquila era una chicharra y mejor... así. De nuevo barca y para dentro a colocar la postura. Cenamos algo ligero y nos metimos al sobre temprano, la noche era lluviosa y ventosa y no se podía estar fuera tomando el fresco. No llevábamos ni 2h durmiendo cuando una de las cañas marca picada, esta vez las chufas fueron las culpables. Lucha rápida y sin percances y de nuevo otro macho pequeño a la moqueta. No hicimos ni foto.. la verdad... empezamos a perder la fe, la pescata se acercaba a su fin y las opciones de conseguir una gran captura se esfumaban. Vuelta a dejar la caña y de nuevo a dormir. Pero no nos dejaron mucho, la Banana Frozen de nuevo me dio otra picada, esta vez un pez de casi 11kg nos alegro un poco la noche... pero no era lo que queríamos...Después de esto tuvimos dos picadas más, pero ningún pez de foto. Por la mañana nos levantamos justo a tiempo para recoger todo seco y poner punto y final a nuestras vacaciones. Como se pasa de rápido lo bueno.... y estos últimos días nos dejaron con un sabor agridulce, ese sabor que piensas en esta muy bien los resultados en cuanto a cantidad, porque si sumamos las picadas que tuvimos fueron unas 15 picadas y hablamos de Orellana, pero falto es puntito de kilos para hacerla perfecta. Pero bueno ya dije que han sido una de la mejores primaveras de pesca que he tenido en dos grandes mecas del carp en España. Además pude disfrutar de grandes amigos, familia y por supuesto mi compañera de pesca y de vida Lau.

 
Tuve la suerte de ver como de ella me brindaba record tras record personal en el Ebro y sentir  que disfrutaba como una enana de lo que es mi forma de vida, como dice el anuncio de VISA, "vivir eso, no tiene precio". Un saludo y buena pesca chicos!!!